null Entrega a Domicilio: LUNES A VIERNES DE 11h A 15h

Tu Cuenta Acceder/Registrarse

null Entrega a Domicilio: LUNES A VIERNES DE 11h A 15h

El estómago, nuestro segundo cerebro

En el último taller de nutrición que organizamos en el Aula de Cocina de San Crispín con nuestra especialista de cabecera, Noemí García, tratamos un tema muy importante en nuestra alimentación con un protagonista de excepción, nuestro estómago. Noemí nos dijo que sólo un 10% de todas las células de nuestro cuerpo son humanas y que el 90% restante, son bacterias "buenas" que conviven con nosotros diariamente. A toda esta población de microorganismos le decimos "microbiota" y la mayor parte de ella vive en el aparato intestinal. A cambio de vivienda y buen alimento, hará miles de funciones que nosotros necesitamos para vivir y para tener salud.

Estas bacterias nos protegen contra las infecciones y los tóxicos que llegan a nuestro cuerpo mediante los alimentos. Se encargan de digerir la lactosa y parte de la fibra de los alimentos. Fabrican sustancias antiinflamatorias, que favorecen el bienestar intestinal, y otros que desde la barriga viajan hasta el cerebro, para regular nuestro estado de ánimo. Es por ello que ante diversas situaciones emocionales (tristeza, nerviosismo, estrés), tenemos más o menos hambre, los alimentos no siempre nos caen bien y tenemos peores digestiones.

Se ha visto que en muchas enfermedades, esta microbiota intestinal está alterada; y cuando conseguimos restablecerla, estas patologías mejoran. Estamos hablando de la enfermedad de Crohn o del Intestino irritable, del asma y las alergias, la esquizofrenia, el autismo, la diabetes, la obesidad, la osteoporosis...

Conviene, por tanto, alimentar bien estas bacterias. ¿Cómo? No son amigas de los azúcares ni de los alimentos procesados ​​ni los precocinados; tampoco aceptan un exceso de proteínas. Prefieren los cereales, especialmente si son integrales, y sobre todo, las verduras y las frutas.

Alimentos como la manzana cocida, la zanahoria, la cebolla, el puerro y las alcachofas son excelentes para alimentar correctamente la microbiota intestinal. También la patata y el moniato, cocidos y enfriados en la nevera. La avena integral, el lino y la chía; el chocolate negro, los frutos rojos, las especies y la miel.

Espero que a partir de ahora, piense con la cabeza y con el estómago. Y no olvide que en nuestros establecimientos, encontrará todos estos alimentos recomendados por Noemí.

Seguir leyendo